¿Hay vidas en peligro ahora? Llame al 123 antes que nada.
Guía del voluntario
Qué llevar, qué hacer y qué no hacer. Léala completa antes de salir de su casa: son diez minutos que evitan un accidente.
Dos reglas antes de cualquier otra cosa
Regla 1 — Peligro de muerte
No se despliegue por su cuenta a la zona del epicentro.
El rescate lo hacen equipos entrenados. Un voluntario que llega solo ocupa una vía, consume agua y comida que no hay, y obliga a alguien a cuidarlo. Vaya únicamente donde lo mande una convocatoria o un llamado oficial, a la hora y el punto que le indicaron. Si todavía nadie lo convocó, sirve más en logística, lejos del escombro.
Regla 2 — Peligro de muerte
No entre a una edificación dañada, por ningún motivo.
Las réplicas siguen durante semanas y vuelven a golpear lo que ya quedó debilitado. Una casa que se ve en pie puede caer con la siguiente. Ningún objeto, documento, animal ni recuerdo vale entrar. Si tiembla de nuevo: agáchese, cúbrase la cabeza y el cuello, y agárrese de algo firme; si está afuera, aléjese de muros, fachadas, postes y cables, y quédese ahí hasta que pare. No use ascensores.
Equipo mínimo: qué empacar
Marque cada punto antes de salir. Es una lista para terremoto, no para inundación: aquí el riesgo es escombro cortante, polvo de concreto y oscuridad.
Lleve todo lo que va a necesitar durante el día, incluidas su comida y su agua. El municipio afectado no puede darle comida ni alojamiento: lo poco que hay es de las familias que perdieron su casa. Un voluntario que llega a comer y a dormir allá resta, no suma.
Fase 1 — Rescate
Buscar y sacar personas atrapadas. Lo hacen equipos entrenados, con equipo y con mando. Un voluntario sin entrenamiento no acelera un rescate: lo estorba, y se convierte en la siguiente víctima.
Sí haga
- Vaya solo si un equipo de socorro o una convocatoria oficial lo llamó, a la hora y el punto que le indicaron.
- Preséntese con el coordinador al llegar y haga únicamente la tarea que él le asigne.
- Si sabe de alguien atrapado, llame al 123 y repórtelo. Esa información vale más que sus manos.
- Deje libres las vías y las entradas: por ahí pasan ambulancias, maquinaria y equipos de rescate.
- Si un equipo pide silencio, quédese quieto y callado. Están escuchando a alguien bajo el escombro.
- Trabaje siempre por fuera de la estructura, con casco y a la vista de otra persona.
No haga
- No entre a una edificación dañada. Nunca, por ningún motivo: ni por un animal, ni por documentos, ni por un objeto de valor.
- No se desplace por su cuenta a la zona del epicentro.
- No mueva escombro donde puede haber una persona: sin equipo entrenado, mover una pieza puede colapsar el resto.
- No lleve niños ni mascotas.
- No transite vías cerradas o restringidas. Un voluntario accidentado es una segunda emergencia.
- No publique fotos de personas heridas, de cuerpos ni de menores de edad.
Fase 2 — Remoción de escombros
Empieza cuando la autoridad da por cerrada la búsqueda en esa zona. Antes de eso, remover escombro borra las señales de dónde puede haber alguien.
Sí haga
- Confirme con el coordinador o con el organismo de socorro que la zona ya está autorizada para remoción.
- Trabaje con guantes, N95 y casco puestos todo el tiempo.
- Trabaje en parejas y a la vista de los demás. Nadie solo dentro de un lote.
- Levante con las piernas, y entre dos cuando la pieza sea pesada.
- Ponga el escombro donde el coordinador indique, sin tapar la vía ni la entrada.
- Tome agua y descanse por turnos. El polvo y el sol deshidratan rápido.
- Si la estructura cruje, se mueve o cambia de inclinación, salga y avise.
No haga
- No demuela ni intervenga una edificación en pie: eso necesita una evaluación técnica y una orden de la autoridad.
- No toque cables colgantes ni postes inclinados. Repórtelos.
- No encienda nada si huele a gas: salga, aleje a la gente y avise a los bomberos o llame al 123.
- No queme escombro ni basura.
- No use motosierra, pulidora ni maquinaria si no es su oficio.
- No trabaje de noche en un lote sin iluminación adecuada.
Fase 3 — Logística y acopio
Clasificar, empacar, cargar, transportar, censar. Aquí cabe la mayoría de los voluntarios, es lo que casi siempre falta, y no exige acercarse al escombro.
Sí haga
- Pregunte al punto qué necesita hoy y lleve solo eso.
- Clasifique y marque las cajas por fuera: qué contienen y cuánto.
- Coordine antes cualquier volumen grande, camión o donación de empresa.
- Organícese por turnos y deje relevo. Esta fase dura semanas.
- Anote quién entrega y quién recibe. Un inventario simple evita que se pierda la ayuda.
- Verifique con el punto antes de salir: se llenan, cambian de horario o cierran en horas.
No haga
- No lleve comida preparada, ni alimentos o medicamentos vencidos, ni ropa en mal estado.
- No llegue con lo que nadie pidió: ocupa la bodega que se necesita para lo urgente.
- No difunda necesidades sin confirmarlas. Una necesidad ya resuelta desvía voluntarios.
- No comparta ni recoja números de cuenta, Nequi, Daviplata ni enlaces de pago.
- No sature el punto con gente que no fue convocada.
A dónde ir
Mientras nadie lo convoque a una zona, el trabajo útil está en logística y acopio. Ahí puede empezar hoy mismo, sin acercarse a una estructura dañada.
Estamos armando la vista de cobertura: qué municipios tienen necesidades urgentes abiertas y nadie atendiéndolas, incluidos los que quedaron incomunicados. Cuando esté lista, esta guía lo llevará directo a donde falta gente. Hasta entonces no improvise el destino: confirme con el organismo de socorro del municipio antes de viajar.